El eco de mi voz te llama en silencio…

martes, 21 de julio de 2009

La soledad y yo


Estaba sola en el piso de arriba. Sentía alegría y dolor, una sensación extraña que no sabia como explicar. Se alejaba poco a poco del cristal mientras se dirigía al salón, quitándose el vestido que llevaba puesto, quería sentirse…liberada, pero liberada de qué? Había estado atada a algo todo este tiempo? Con desdén, se dejo caer en el sofá mientras una lágrima se deslizaba por su cara. Abrió una vieja botella de licor y le dio un trago...era la forma de desengañarse, sola, al igual que, sola, se había engañado. Le venían a la cabeza recuerdos, momentos vividos, todo un cúmulo de sensaciones que, en un solo instante, se desvanecieron, pero a pesar de todo, no quería guardarle rencor, no quería ser dura con él,ni con ella misma, era lo menos que podía hacer después de todo.

Y así se encontraba, tirada en el sofá, dejada... con un vaso vacío entre las manos y algo más difícil de rellenar dentro. Pero tenía la esperanza de que ese “algo” apareciera pronto para encontrar de nuevo su vaso lleno, un “algo” que esperaba sustituyera ese viejo licor, y con el que poder sonreír de nuevo.


Cuando bebo no estoy borracha, solo anestesiada contra mi dolor

2 comentarios:

Dylan Forrester dijo...

Te leo y siento que a veces resuenan tanto en nosotros las copas vacías.
Interesante blog.

Un abrazo...

chiito o.O dijo...

Que lindo blog XD yo tambn t voy a estar visitando